Ir al contenido
Home » Palermo Hollywood: qué hacer, dónde comer y qué explorar

Palermo Hollywood: qué hacer, dónde comer y qué explorar

Palermo Hollywood debe su nombre a su ADN económico: aquí se instaló la industria audiovisual de Buenos Aires — canales de televisión, productoras de cine, estudios de posproducción, agencias de publicidad. En los últimos años, la economía creativa se fue transformando: las startups tecnológicas y las empresas de IT llegaron a convivir con los estudios. El carácter del barrio, sin embargo, se mantuvo: energético, creativo, y más porteño que turístico. La bici y el monopatín eléctrico son aquí más comunes que en casi cualquier otro punto de la ciudad. Con los años, los restaurantes y bares del barrio desarrollaron su propio vocabulario estético: una reinterpretación argentina del estilo neoyorquino, con hormigón a la vista, estética industrial, y cocinas abiertas.

En este artículo, te acercamos nuestras recomendaciones de qué hacer, dónde comer y qué ver en nuestro querido barrio.

Un barrio para familias

La proximidad a los Bosques de Palermo y la buena conectividad en transporte público hacen de este uno de los barrios más prácticos de la ciudad para familias con niños. Los padres pueden ir al trabajo sin complicaciones y regresar a la tarde a un barrio con un ritmo más tranquilo. Los chicos pueden andar en monopatín y disfrutar de los parques y las amplias zonas de juego.

Restaurantes en Palermo Hollywood

A principios de los 2000, Palermo Hollywood se convirtió en el laboratorio de la gastronomía porteña. En una ciudad donde la mayoría de los restaurantes servían comida tradicional y carne a la parrilla, este barrio fue donde se experimentó: cocina asiática, pastelería francesa, pizza napolitana auténtica. La oferta gastronómica de Buenos Aires es hoy mucho más diversa en general, pero la concentración de buenas mesas aquí sigue siendo inusualmente alta. Algunos lugares que recomendamos:

  • Crizia: El restaurante de mariscos de Gabriel Oggero tiene una estrella Michelin y una estrella verde Michelin por sostenibilidad. El foco está en las ostras patagónicas y los productos de temporada que vienen de pescadores artesanales y pequeños productores de todo el país. La cava de cuatro pisos y el jardín en el techo son detalles que vale la pena buscar.
  • La Mar: La sede porteña de la célebre cebichería peruana de Gastón Acurio. Ceviches, tiraditos, y deliciosos pisco sours.
  • Artemisia: Un local luminoso, lleno de plantas y una carta principalmente vegetariana: ensaladas, falafels, currys, pan recién hecho y algunos platos con pescado — liviano en todos los sentidos.
  • Asian Cantina: Christina Sunae — nacida en Estados Unidos, criada entre las tradiciones culinarias coreana y filipina — empezó cocinando comida del sudeste asiático en su restaurante a puertas cerradas en Villa Urquiza antes de abrir esta cantina en Palermo Hollywood en 2016. La cocina recorre Filipinas, Tailandia, Vietnam y más; la propuesta es específica y personal, no una fusión asiática genérica.
  • The Night Market: Un izakaya y sake bar japonés en Gorriti 5612 — ramen, dumplings y platos para compartir en un ambiente que te lleva lejos de Palermo. Abre solo por las noches.
  • Madrí Bar de Tapas: Tapas españolas servidas desde una cinta magnética: un bar estilo kaiten, tomado de la cultura del sushi japonés, adaptado aquí para tortillas calientes, chorizo a la sidra y gambas al ajillo. Funciona mejor de lo que suena. El jardín en el fondo es un buen lugar en las noches cálidas.
  • Hierro: Una parrilla moderna con el fuego a la vista desde el salón — el nombre hace referencia al hierro, el material que conduce el calor en la tradición del asado argentino. Buena carne y ambiente contemporáneo.

Bares y vida nocturna en Palermo Hollywood

Uptown Bar Buenos Aires

Cena a las diez, tragos a medianoche y, si la noche lo amerita, una salida que se extiende hasta el amanecer. Palermo Hollywood funciona en horario porteñ. Algunos lugares que cubren toda la extensión de la noche:

  • Uptown & The Bronx: Al bajar una escalera en Arévalo 2030, una réplica de una estación de subte neoyorquina — azulejos de mosaico, carteles publicitarios, un vagón reciclado — da paso a uno de los bares de cócteles más comentados de la ciudad. Se requiere reserva.
  • Niceto Club (Niceto Vega 5510): Abierto de manera ininterrumpida desde fines de los 90, Niceto recibió a casi todas las bandas importantes del rock argentino y a muchos artistas internacionales. La fórmula es simple: shows en vivo desde las 21, fiesta desde la medianoche. Los jueves — conocidos como Club 69 — son una institución de la noche porteña.
  • SOFÁ — Un Bar (Av. Dorrego 1301): Un bar de barrio en el mejor sentido — sin apuro, buena música los fines de semana, el tipo de lugar donde todavía se puede conversar antes de que la noche arranque en serio.
  • PIBÄ House (Costa Rica 5673): Diseñado por Eme Carranza — la arquitecta detrás de algunos de los espacios gastronómicos más distintivos de Buenos Aires — PIBÄ House toma la identidad callejera de la marca y la convierte en algo más cercano a un club privado. Un lugar relejado, con comida sencilla y buena música.

El Mercado de Pulgas y la calle Arévalo

El Mercado de Pulgas, sobre la avenida Dorrego, es un mercado de antigüedades con una atmósfera muy particular. Instalado en un gran galpón cubierto en la esquina con Álvarez Thomas, sus 150 puestos recorren muebles, pinturas, esculturas, bronces, cristalería, joyería, platería, porcelana e instrumentos — un cambalache genuino, con suficiente profundidad para satisfacer tanto al coleccionista serio como al curioso ocasional. Abrió en 1988 y fue completamente renovado y reinaugurado en 2011; abre de martes a domingo desde las 11.

A pocos metros, entre las calles Conesa y Zapiola, un antiguo complejo de silos fue convertido en uno de los edificios residenciales más singulares de la ciudad — los Silos de Dorrego, cuya silueta industrial todavía marca el skyline de la avenida.

En paralelo, Arévalo es el contrapunto más tranquilo del movimiento del fin de semana en Dorrego: una calle arbolada de edificios bajos, terrazas de café y vidrieras de panadería. Algunos lugares que vale conocer:

  • Heladería Scannapieco (Álvarez Thomas 10): Una de las heladerías más antiguas de Buenos Aires, a pasos de la entrada del mercado. La carta de sabores es extensa; el pistacho y el dulce de leche son referencia.
  • Cucina Paradiso Senza Glutine (Arévalo 1538): El chef Donato De Santis reconvirtió su trattoria original en Palermo en lo que él mismo describe como el primer restaurante italiano 100% sin gluten de América Latina.
  • Atte. Pizzeria Napoletana (El Salvador 6016): Pizza napolitana en horno Pavesi traído de Italia, con quebracho blanco. Fina, con cornicione perfecto.
  • Salvaje Bakery (Dorrego 1829): Panadería de masa madre con harinas orgánicas y fermentación lenta, abre desde media mañana. Ideal para un café o un brunch antes o después del mercado.

Arte urbano en Palermo Hollywood

Palermo Hollywood es uno de los barrios más interesantes de Buenos Aires para el arte urbano — no porque tenga un circuito establecido, sino porque las obras aparecen donde menos se esperan: en las persianas metálicas de un bar, en el lateral de una cochera, en la fachada completa de un edificio residencial. Artistas como Martín Ron — conocido por sus murales hiperrealistas a gran escala — y Cabaio convirtieron edificios enteros en lienzos aquí.

En el límite con Colegiales, una Frida Kahlo de dos pisos en Dorrego 1735 se convirtió en una de las esquinas más fotografiadas del barrio. En el resto del barrio, los murales cambian y se renuevan — un edificio repintado de un día para el otro, una obra nueva en una persiana que la semana pasada estaba vacía. Esa impermanencia es parte de lo que los hace interesantes. La mejor forma de encontrarlos es caminar sin un destino fijo: tomá Humboldt, o Bonpland, o cualquiera de las transversales más tranquilas.