Ir al contenido
Home » Restaurantes Michelin en Palermo: la guía completa (edición 2026)

Restaurantes Michelin en Palermo: la guía completa (edición 2026)

Actualizamos esta guía con la edición 2026, publicada en julio.

Cuando la Guía Michelin llegó a Buenos Aires a fines de 2023, no reveló nada que los porteños no supiéramos ya. Confirmó lo que el barrio venía demostrando desde hace años: que Palermo tiene una concentración de cocina seria — y diversa — que pocas zonas de la ciudad pueden igualar.

En Palo Santo, tenemos la suerte de estar ubicados en pleno epicentro gastronómico. Muchos de los restaurantes que ahora figuran en la guía, ya los veníamos siguiendo desde hace años, antes de que se hicieran famosos. Y lo podemos confirmar: vale la pena conocerlos.

Si venis a Buenos Aires y Palermo es tu base — o si simplemente querés comer bien sin perder tiempo buscando — esta es nuestra selección de los restaurantes del área reconocidos en la guía 2026, publicada en julio. Incluimos también algunos que quedan cruzando el límite del barrio, en Villa Crespo, Colegiales y Chacarita: están a muy poca distancia en taxi o caminando y forman parte del mismo circuito gastronómico.

Con estrella Michelin

Don Julio ★ 🌿

Guatemala 4699, Palermo — Parrilla

Restaurante Don Julio en Palermo Buenos Aires

Pablo Rivero convirtió un restaurante de barrio en uno de los más reconocidos de América Latina — y lejos de dormirse en esa fama, sigue afinando cada detalle: la carne de pasturas regenerativas, una bodega completísima, y un servicio atento sin ser obsecuente. Además de la estrella Michelin, Don Julio ganó la estrella verde por sus prácticas de ganadería responsable y su selección de proveedores locales. Reserva con tiempo – semanas, no días.

Crizia ★ 🌿

Fitz Roy 1819, Palermo — Cocina de mar

Restaurante estrella michelin Crizia en Palermo

Crizia es de estos lugares que los porteños conocíamos desde hace mucho. Un restaurante que reservábamos para las ocasiones especiales, un lujo para los días de celebración. Después de veinte años, la estrella Michelin llegó. Gabriel Oggero y Geraldine Gastaldo llevan dos décadas construyendo una propuesta centrada en el mar argentino: ostras, pescados con trazabilidad, frutos del Atlántico Sur en un menú que demuestra que el país tiene más para ofrecer que su mítica carne. La bodega de más de 350 etiquetas completa la experiencia.

Trescha ★

Murillo 725, Villa Crespo — Alta cocina argentina

Salón del restaurante Trescha, estrella Michelin en Buenos Aires

Tomás Treschanski abrió Trescha a los 24 años con un menú de degustación que los titulares llamaron “el más caro de Buenos Aires”. Menos de un año después, tenía su estrella. Formado en Le Cordon Bleu y en cocinas europeas de alto nivel, su propuesta es conceptual y en permanente evolución: trabaja con más de 400 productores en toda la Argentina para un menú de 14 pasos que sirve a no más de diez personas por turno. Un restaurante para los que buscan una experiencia muy exclusiva.

Han ★

Vera 966, Villa Crespo — Cocina coreana

Han Villa Crespo

La cocina coreana en Buenos Aires tuvo siempre su centro en Flores, alrededor del barrio donde se instalaron las primeras familias llegadas de Corea del Sur. Pablo Park empezó ahí, con Kyopo, pensado menos para su propia comunidad que para invitar al porteño a descubrir los fermentos. Han es el paso siguiente y es otra cosa: hay que tocar un timbre sobre una calle tranquila de Villa Crespo y atravesar un pasillo para que aparezca el salón — luz tenue, un jardín vertical, una barra para veinte comensales frente a la cocina y un imponente traje tradicional coreano dominando la sala.

Park nació en La Plata, en una familia coreana, y se formó entre Buenos Aires y Seúl; pasó por Tegui y por el Four Seasons antes de cocinar varios años en Corea, China y Estados Unidos. Abrió Han en diciembre de 2024. A los cuatro meses la guía ya lo había incorporado entre sus recomendados; en 2026 llegó la estrella, la primera de la alta cocina coreana en el país. La propuesta es un menú de pasos y el plato del que todos hablan es el mandu ceremonial: un ravioli coreano relleno de lengua al jang-jorim, con kimchi blanco, batata morada y caldo de frutas. La carta de vinos ronda las sesenta etiquetas — tintos, blancos, naranjos y espumosos — elegidas para acompañar las especias y los fermentados, no para taparlos. Si la cena queda lejos, al mediodía funciona Hanguk en la misma dirección: dieciocho lugares, sin reserva, entre veinte y cuarenta minutos.

Solo Estrella Verde Michelin

El Preferido de Palermo 🌿

Jorge Luis Borges 2108, Palermo — Bodegón modernizado

El Preferido de Palermo, bodegón en Buenos Aires

El edificio rosado, ubicado en la misma manzana donde vivió el escritor Jorge Luis Borges, abrió en 1952 como almacén con despacho de bebidas. Es uno de los bares notables de la ciudad, por su historia y antigüedad. Mucho tiempo fue un tradicional bodegón español, concurrido por los vecinos del barrio y los pocos turistas que comenzaban a descubrir lo que se convertiría en Palermo Soho. Su fisionomía cambió fuertemente en 2019, cuando lo remodelaron y modernizaron los dueños de Don Julio, Pablo Rivero y Guido Tassi.

Sin duda, la nueva propuesta es excelente, con una carta de platos tradicionales (milanesas, tortillas, fiambres) hechos con cuidado y con ingredientes nobles. Pero, los que conocimos el Preferido original no dejamos de sentir cierta nostalgia por el olor a fritura y los jamones colgando arriba de la barra.

Anchoíta 🌿

Juan Ramírez de Velasco 1520, Chacarita — Cocina contemporánea

A diez minutos de Palermo Hollywood, en lo que fue una fábrica de sifones, la parrilla y la cocina abierta ocupan el centro exacto del salón, rodeadas por una barra desde donde se come mirando trabajar a los cocineros. La Estrella Verde de Enrique Piñeyro es de las más literales que conocemos: dieciocho hectáreas en producción abastecen la cocina, junto con granjas propias de cerdos, gallinas y gansos; el resto llega por acuerdos con proveedores cuyas prácticas efectivamente controlan, en una cadena que armaron con antropólogos mirando por encima del hombro.

Lo que llega a la mesa está pensado para compartir: fiambres y quesos argentinos, pastas, arroces, verduras de campo propio, pescados de río y de mar — surubí, patí — y platos que vuelven sobre la cocina guaraní, como el chipa guazú con surubí ahumado. La carne se sirve a tres temperaturas y no las negocian: 55°, 49°, 42°. Conseguir mesa es difícil. Se puede llegar temprano y hacer cola, o cruzar a los locales de al lado: Anchoíta Cava sirve copas con tapas, y la panadería justifica el viaje por sí sola.

Alcanfor 🌿

Aguirre 949, Villa Crespo — Centrado en la sustentabilidad

Alcanfor restaurante sustentable en Buenos Aires

Julián Galende trabajó con Mauro Colagreco en Francia y fue chef ejecutivo del Palacio Duhau antes de abrir este bistró pequeño — diez mesas, cocina a la vista — en Villa Crespo. La propuesta es estacional, marcadamente vegetal y construida sobre un principio de cocina circular: nada se descarta, todo se transforma. Las cartas del menú están impresas en papel hecho con residuos vegetales; el detergente de la cocina lo producen con aceite usado. La estrella verde Michelin 2025 fue la primera para Alcanfor — y también la primera para un restaurante con este perfil en Argentina.

Bib Gourmand — muy buena cocina a precio razonable

Reliquia

Carranza 1601 esquina Gorriti, Palermo — Cocina de autor

Branko Vaccaro llegó de las cocinas de Chila, restaurante emblemático de Puerto Madero que lamentablemente cerró hace unos años. Junto a la sommelier Julia Bottaro, abrieron Reliquia, un restaurante pequeño con una cocina que pone en valor los vegetales — remolachas al rescoldo, repollo grillado, chauchas a la parrilla — sin que eso lo convierta en un restaurante vegetariano. Entre las propuestas más carnívoras, se destacan los agnolotti de cordero y el ojo de bife madurado.

Mengano

José A. Cabrera 5172, Palermo — Típica comida porteña revisitada

Mengano tiene un concepto claro y simple: tomar los platos más clásicos del bodegón porteño — el revuelto gramajo, el arroz con mariscos, la milanesa — y hacerlos mejor, sin cambiarles la identidad. La carta es deliberadamente corta, quince platos salados y tres dulces. Excelente opción para probar la cocina tradicional porteña en su mejor versión.

La Alacena Trattoria

Gascón 1401, Palermo — Cocina italiana

La Alacena Pastas en Palermo

En La Alacena, Julieta Oriolo hace cocina italiana auténtica, con pastas elaboradas a mano y recetas tradicionales muy bien realizadas. Si te interesa este estilo de cocina, tenemos una guía completa de los mejores restaurantes de pasta en Palermo. Además del pequeño salón, hay varias mesas muy bien puestas en la vereda. El lugar es muy concurrido por grupitos de amigos o familias, y su calidez invita a largas sobremesas. Para llevar la pasta y panes a casa, a dos cuadras está La Alacena Pastificio.

Anafe

Virrey Avilés 3216, Colegiales — Cocina de autor

Anafe cocina de autor en Palermo

Micaela Najmanovich y Nicolás Arcucci se conocieron en el secundario. Él viene de la cocina mediterránea; ella, de raíces judías y asiáticas. Juntos abrieron Anafe en Colegiales y el resultado es difícil de clasificar: cocina argentina contemporánea con una personalidad muy propia. Antes de ir, reservar: el lugar es pequeño y la demanda no para de crecer.

Ajo Negro – Mar de Tapas

Av. Córdoba 6237, Palermo Hollywood — Cocina de mar

Gaspar Natiello y Damián Giammarino González aprendieron el trato del pescado en Mar del Plata, la mayor ciudad de la costa atlántica argentina, y lo trajeron a Buenos Aires en formato de tapas. La propuesta es estricta: solo pescados, mariscos y vegetales — sin otras carnes. En el centro del salón hay una cámara de maduración donde trabajan chernias, lisas, palometas, anchoas. Los platos no buscan ser reconocibles ni tranquilizadores. Solo apto para los que se animan a probar sabores nuevos.

Una nota práctica — y dónde estamos nosotros

Todos los restaurantes con estrella roja requieren reservar unas semanas antes – en particular el muy popular Don Julio, y Han, que sirve veinte cubiertos por noche. Los Bib Gourmand son más accesibles, pero en los más concurridos — El Preferido, Anafe, La Alacena, Mengano — también conviene reservar con anticipación.

Palo Santo está en el corazón de Palermo Hollywood, a pocos minutos en taxi o a pie de todos los restaurantes de esta lista. No tenemos atajos para conseguir una mesa en ninguno de ellos — nadie los tiene — pero si necesitas orientación sobre cómo y cuándo reservar, o querés saber cuál de estos lugares se ajusta mejor a lo que buscas en una noche específica, con gusto te ayudamos. Es parte de estar bien ubicados. La gastronomía es solo una parte de lo que ofrece el barrio; el resto lo reunimos en nuestra guía completa de Palermo.

Todos los restaurantes con estrella roja requieren reservar unas semanas antes – en particular el muy popular Don Julio, y Han, que sirve veinte cubiertos por noche. Los Bib Gourmand son más accesibles, pero en los más concurridos — El Preferido, Anafe, La Alacena, Mengano — también conviene reservar con anticipación.